BUA BUA BUA bua bua …bueno, acabamos de volver.
Hemos tenido mucha suerte y tanto la experiencia en Guy Savoy como en Apicius de Jean Pierre Vigato y varios bistrots que nos habian recomendado dos críticos gastronómicos, uno Frances y otro muy conocido Español ha sido muy buena.
En realidad este viaje se gesto hace un año: el 20 de Mayo de 2008, en el senado Frances, se celebraba la entrega de un premio por novelas cortas cuya tematica estaba relacionada con la “gourmandise”, un palabra que no existe en castellano con kas connotaciones que tiene en frances.
En este acto, Guy Savoy, que hacia entrega de los premios y regalos tuvo la amabilidad, sin estar previsto, de invitar a un almuerzo para dos personas a cada ganador en cada franja de edad. En la classe correspondiente a los 13 años, mi hijo Alejandro era el agraciado, así que teniamos una invitación para dos personas en uno de los restaurantes emblemáticos de Paris y eso, no se puede dejar caer en saco roto.
Para más inri, el día del almuerzo era el cumpleaños de Alejandro y le preparamos una pequeña sorpresa.
En Francia, y más aún en Paris los restaurantes 2 o 3 estrellas son muy caros, realmente para empresas o gente de adinerada hacia arriba: mirando en la web de Savoy – tiene 3 estrellas- había dos menus de degustación uno de 275 euros y otro de 385 !!
La verdad es que ha sido una experiencia inolvidable: el maitre, un Aleman llamado Hubert, es sencillamente genial, aporta un toque de locura surrealista a la experiencia con un ingenuo pero muy ingenioso sentido del humor que llena el ambiente de local de carcajadas espontaneas y hacen que te sientas muy a gusto enseguida. Por ejemplo, al traer el segundo plato una crema de guisantes con guisantes cortados en dos, despues de explicar el plato se acerca con cara de confidencia inclinando un poco la cabeza, mira a cada uno de nosotros y pregunta en voz baja: ¿Sabeís porque cortamos los guisantes en d0s? … espera a que cada uno le conteste que no, mira alrededor lentamente como tratando de evitar oidos indiscretos y dice con cara de complicidad ” es para duplicar el placer”…. así durante 2 horas… el almuerzo ha sido extraordinario, el servicio perfecto y con Hubert el ambiente ha sido de los mejores almuerzos que recuerdo.
Había un señor americano, cliente aparentemente muy habitual, en la esquina con un perrito como el de Mejor Imposible que era acojonante en un local como este y el perrito hacia unas carantoñas que tenia a todo el local encandilado. Estas cosas solo pueden pasar en Paris.
Bueno vamos a lo más importante: el almuerzo ha sido extraordinario, desde luego, pero más lo ha sido Guy Savoy que se ha pasado de generoso con nosotros: regalo un libro dedicado, nos invito a practicamente todo sin saberlo, solo a la hora de pagar la cuenta supimos que los aperitivos, el vino,la tarta especial y el libro habian sido obsequios suyos. Que suerte y que buen recuerdo guardaremos para siempre de este local.



















