Ante ayer, a las dos de la tarde un grupo de 4 personas entró en el comedor, se trataba de Jose Carlos Capel, Julia Pérez y su familia. Creador de la genial idea Madrid Fusión, Capel ha convertido la ciudad en un polo gastronómico mundial, es Premio Nacional de Gastronomía a la mejor labor periodistica, crítico en El Pais y autor de unos 50 libros. Julia Perez es también Premio Nacional de Gastronomía en 2005 y editora de gastronomía en diferentes revistas femeninas; es colaboradora habitual del diario El Mundo, las revistas Esquire, Spanorama y Vino+Gastronomía.
Hacía un día de sol, terrible calor. La ensaladilla de Vicente Patiño les gustó mucho logicamente, la butifarra de los Rovira también; la verdad creo que en el fondo Capel es responsable de que la tengamos en el restaurante porque creo que fué, en Madrid, la primera persona que habló de ellos y que provocó que Higinio Gómez se pusiera en contacto con ellos para distribuir en exclusiva sus productos en Madrid.
Me hicieron de forma muy amable unos comentarios sobre el punto de sal de los arroces y sobre el exceso de queso y falta de azafrán en el risotto.
LLegaron los postres, y les recomende la pavlova. Estaba seguro que les gustaría. Pasé a la cocina para supervisar que estuviera bien. Me fuí despues al exterior del local, pegaba el sol muy fuerte pedí un vaso de agua y pensé que habíamos superado la prueba y que podía respirar tranquilo. Pero en ese instante mire a Julia segun tomaba una cucharada de Pavlova y vi una expresión de desaprobación.
Empeze a pensar en qué habiamos podido hacer mal.. No sabía que pensar.
Esperé a que acabaran los postres me acerque a su mesa. Julia estuvo muy amable y me dijo que la textura de la pavlova no estaba bien conseguida. Que la mejor que había probado era la que le había preparado Shilo Van Coerden en Finca Cortesín en Marbella y me dío alguna referencia más de donde procurarme la base ya elaborada de merengue.
Se fueron pocos minutos después y al cabo de unos segundos apareció en twitter la valoración final:
“#MicroCriticaCapel, rte LaBombaRiceBar, gran ensaladilla y butifarra. Arroces milanesa, con carabineros, verduras Mucho que afinar Pt 5,5″
Las primeras horas estuve algo desorientado, sin energía. Vacio y triste. No sabía realmente cuantas cosas podía afinar y estaba realmente chafado… como una patata. Todo cambió de madrugada, a las 3h00 me desperté pensando en la pavlova. Quizás había emborronado y pesado más de la cuenta en la calificación. Me levanté, mandé a esa hora un correo a un amigo que fué buen amigo de Shilo en su etapa en Finca Cortesin pidiendole si me podía conseguir la receta que emplea.
Hice una prueba de la versión de Michel Roux del libro sobre el huevo que fué la primera referencia que tuve de este maravilloso postre. Esperé pacientemente que llegara el alba para llamar a Higinio y preguntarle
si conocia a Shilo o a alguien que lo conociera…. pasaban las horas sin avances… me llamo Higinio de vuelta para decirme que había recordado que Cesar Martín, de LaKasa de Cesar Martín era bastante amigo de él.
Llamé a Cesar, no me cogía el teléfono móvil, llamé al Restaurante, me cogío su pareja Marina ” Hola Christophe… estamos haciendo un programa de televisión a ver si te puede atender ahora…” le expliqué el thriller y muy cariñoso me dijo que buscaría el teléfono porque no lo tenía a mano.
Llevo 4 pruebas de recetas de Pavlova, se está horneando la 5ta, tengo que conseguir una textura perfecta no quiero pensar que no soy capaz y plantearme volar a Amsterdam a ver a Shilo
Bien pensado Amsterdam es una cuidad muy bonita… quién sabe !!
Bueno mientras hay vida y empeño casi todo se puede conseguir así que vamos a trabajar duro para tener una mejor puntuación la próxima vez. A ver si lo conseguimos.