«

»

Dic 29

Un cambio de año lleno de retos

Como muchos sabéis, desde primeros de diciembre estoy en la cocina full time.

Al final, que un cocinero muy inestable ,aunque con aparente buen curriculum, nos dejara de un día para otro a principios de diciembre  de mala manera ha sido muy bueno para el restaurante porque me ha obligado desde entonces a estar en la cocina, trabajar codo con codo con los cocineros y supervisar y mejorar muchas cosas. Lo que llevo gimoteando varios meses a quien me presto su atención y oido de que “lo deberíamos hacer mucho mejor” ya no depende mayoritariamente de otros, de su carácter, de sus ganas de hacer las cosas bien, del listón que tienen o mejor dicho que están dispuestos a superar, de sus ganas de agradar, de lo cansados que estén o del humor con el que vengan a trabajar.

Ahora depende de un equipo que dirijo directamente, con el que trabajo muchas horas diarias, ayudando a veces, dirigiendo otras muchas  y sobre todo de cara a la evolución del restaurante de mi capacidad para concebir y ofrecer cosas nuevas, personales ya.

Así que ahora ya no hay excusas y solo queda ver si cambiamos mucho o poco, donde llegamos y si gustamos mucho, poco o nada.

Las primeras semanas de cambio han sido duras para mi, a veces por adaptación, a veces por la época en la que estamos que es muy intensa, pero ya estamos empezando a coger ritmo y los platos nuevos y los ensayos van brotando cada vez más rápido. En la sala Cristina ha tenido que adaptarse a un ritmo mucho mayor, enfrentandose sola a servicios que en esta época han sido a veces terribles.

Los platos o guarniciones nuevos gustan, algunas cosas son totalmente mías, hay varias líneas de trabajo abiertas y en las que se está progresando activamente.Los que me conocen de cerca saben que estoy dispuesto a todos los sacrificios con tal de tratar de alzanzar las metas así que no se extrañan de que me levante a las cuatro para cambiar el acompañamiento del borriquete y trabajar en una salsa holandesa de erizo para compensar la insipidez del bendito pescado. Veremos si lo que hacemos gusta o -cosa que todos buscamos- enamora o simplemente pasa desapercibido. El tiempo lo dirá.

Estamos inviertiendo también en mejorar el equipamiento del restaurante con algunas maquinas que suponen inversiones importantes pero que creemos nos ayudaran a levantar más sonrisas de complicidad. Al final, sin esas sonrisas, si esos amigos – y son muchos- que vienen a menudo o simplemente llaman para ver como va todo y nos quieren y queremos y queremos agradar en cada visita no seriamos lo que somos y no nos sacrificariamos tanto.

Como dicen en el casino: “Rien ne vas plus” aprovecho para poner la foto de un regalo de mi querida suegra Pizca en la que pienso cada vez que Maria tiene cara de triste o cansada y pienso que bien le vendría poder apoyar la cabeza en su hombro: un tapete de los primeros juegos de azar ambulantes que nos regaló y que está en nuestro salón.

Quedan dos días para fin de año.

Hemos llegado agotados, Maria esta de vacaciones y esta durmiendo en el sofa, solo son las 20h30. Celebraremos fin de año en nuestro restaurante favorito de Madrid: Sant Celoni, al fin y al cabo salimos los 4 juntos cada 6 meses y un día es un día.Nos esperan grandes retos con este cambio de año y con la cena que nos ofrecerá Oscar, David y Abel tenemos más  garantías de afrontarlos con éxito.

Feliz año nuevo a todos.

 

 

2 comentarios

  1. Placido

    Feliz Año Christophe!

  2. Christophe

    Feliz y formidable año nuevo Placido.

Los comentarios han sido desactivados.