«

»

Mar 16

Un puré sofisticado con butifarra y una variante interesante

Ayer noche hice este acompañamiento especial que combina con muchas cosas.

Es extraordinariamente sencillo: un tanto por tanto ( es decir la misma cantidad de cada ingrediente) de patatas harinosas -para hacer el puré- y de diente de león. Si no se tiene diente de león  también se puede usar rúcola,berro, escarola, hojas de espinaca, brotes de mostaza, incluso col o nabizas o incluso guisantes pero ya nos alejamos del sabor y finura de este plato.

Bueno, para 4 personas he puesto 400 gr de patatas y 400 gr de diente de león. Se cuece la patata con piel y con un puñado de sal.Cuando esta lista se retiran las patatas y se meten en el caldo de cocción el diente de león a blanquear. durante un minuto. El pobre diente de león sale bastante tocado, se retiran los últimos 2 centímetros de la base y se trocea al gusto sobre una tabla de madera: si a uno le gustan tropezones pues se trabaja unos minutos menos que si a uno de gusta más fina.A mi me gusta más bien fina. Se precalienta el horno a 180º. Se toma una fuente se echan las patatas peladas y se chafan con un tenedor y con 4 o 5 cucharadas soperas de aceite. Se comprueba el punto de sal y pimienta, se ajusta y se echan los dientes de León removiendo bien. Se toman unas biscottes se rapan encima – yo prefiero biscottes que pan rallado pero también vale- y se echan 2 o 3 cucharadas soperas de aceite. Se introduce en el horno 180º, unos 20 minutos. Tampoco esta mal cortando con un molde formas geométricas, cortando un sombrero ( es decir un poco la parte superior), introduciendo dentro una yema de huevo fría, unas notas de salvia o romero o tomillo fresco recién cortada y volviendo a cerrar. ¿A que suena bien? Ya me contaréis… merece a pena y más sencillo imposible.

Esto ha acompañado a unas butifarras de LA GARRIGA, 3 “normales” y 1 con rovellons. Los mejor es blanquear las butifarras en agua a punto de hervir un minuto con un chorrito de vino blanco y luego pasarlas por la sartén a fuego medio hasta que tengan un bonito color dorado.