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Mar 01

Alimentos funcionales

Bueno el otro día en la Frutería CHARITO del mercado de Chamartín me obsequiaron con una muestra de unos zumos nuevos llamados ZUUMO, en concreto de uno de ellos antiOX.He pensado que podría estar bien hablar un poco de estos alimentos. En este caso este zumo es un alimento funcional ANTIOX que equivale a la ingesta de 490 gr de uva, 16 de mora, frambuesa y arándanos, está hecho solo con fruta fresca (sin pulpa ni congelado) y sobre todo es realmente agradable al gusto. Realmente bueno, incluso para hacer alguna reducción para un plato de cocina.

El concepto de alimento funcional esta impregnado en las culturas indígenas y orientales, las propiedades medicinales de los alimentos han sido una filosofía transmitida de generación en generación, en nuestro continente es Hipócrates de Cos, el padre de la medicina y de la dietética, quien acuña en 400 AC la famosa frase  “que la alimentación sea tu única medicina y que la medicina sea tu alimentación“.

Pero el concepto de alimento funcional realmente nace en Japón en los años 80 cuando las autoridades alimentarias japonesas tomaron conciencia de que para controlar los gastos globales en salud era necesario desarrollar alimentos que mejoraran la calidad de vida de la población, cubriendo ciertas ‘deficicencias pandémicas’. En esta época se establece por primera vez en Japón el concepto nutricional de “Alimentos para Uso Específico en la Salud, (en inglés Foods for Specified Health Use, cuyo acrónimo es: FOSHU). La demanda de este tipo de alimentación, desde entonces, ha crecido espectacularmente en este país asiático desde finales del siglo XX y en el resto del mundo.

Normalmente se agrega al alimento base componentes biológicamente activos, como minerales, vitaminas, ácidos grasos, fibra alimenticia o antioxidantes, etc. A esta operación de añadir nutrientes exógenos se le denomina también fortificación.

Hoy el espectro que se intenta cubrir es muy amplio ( esto esta sacado de wikipedia):

  1. Funciones gastrointestinales. Estas funciones incluyen aquellas que están asociadas a la microflora bacteriana en el colon, mediar en la actividad endocrina del tracto gastrointesinal, actuar sobre la actividad imune del tracto, control de la biodisponibilidad (sobre todo de minerales), control del tiempo de tránsito.
  2. Sistemas redox y antioxidante. Las actividades redox y la protección antioxidante son muy importantes para las células y tejidos y su desequilibrio se asocia con la aparición de diversas enfermedades. A pesar de estas hipótesis fundadas existen todavía problemas en la comunidad científica a la hora de demostrar los efectos beneficiosos de los antioxidantes en los alimentos funcionales.
  3. Metabolismo de macronutrientes – Este objetivo es específico del metabolismo de carbohidratos, metabolismo de aminoácidos, y ácidos grasos.
  4. Ayudas al feto – El alimento de la madre y del feto son objetivos en algunos alimentos funcionales, un ejemplo es el ácido fólico.
  5. Metabolismo xenobiótico y su modulación mediante componentes no-nutritivos, tal y como algunos fitoquímicos.
  6. Modificar el humor y la capacidad psicológica

Lo cierto es que aunque los alimentos funcionales son susceptibles de mejorar la salud, hay que valorarlos en su justa medida y disfrutar de ellos sabiendo que, si bien no son la panacea de todos los males, resultan beneficiosos y aportan un complemento saludable a una dieta y estilo de vida apropiados. Conviene aclarar que NO CURAN ni PREVIENEN por sí solos alteraciones ni enfermedades y que NO SON INDISPENSABLES, sino una opción a tener en cuenta.

1 comentario

  1. José Ignacio Agatágelo Soler Díaz

    Lo de la biodisponibilidad de los minerales (micro y oligoelementos) que apuntas es muy importante. Por ejemplo, el HIERRO de la dieta alimentaria puede presentarse en dos formas: como ion ferroso (Fe++) o como ion férrico (Fe+++). La molécula de hemoglobina lleva en su núcleo ion ferroso (Fe++), y está formada por el HEMO y la proteína GLOBINA. Cuando un ingerimos un entrecôte de ternera estamos ingiriendo HEMO con ion ferroso que es biodisponible; es decir nuestro organismo lo absorbe rápidamente, y lo transporta con la proteína transferrina a hacia los depósitos de hierro de nuestro organismo (la ferritina). Un filete de ternera incorpora mucho hierro (Fe++) que es biodisponible, pero hay alimentos que llevan más hierro que la ternera pero que no es biodisponible porque consiste en ion férrico (Fe+++). Tales alimentos con muchísimo hierro no biodisponible (Fe+++) son las almejas, los mejillones, los berberechos y los pistachos. Para poder absorver con facilidad este hierro ferríco (Fe+++) en el intestino (hacia la circulación sanguínea) necesitamos convertirlo en ion ferroso (Fe++) y esto se consigue por medio de la vitamina C. Es decir si queremos aprovechar el hierro de los pistachos, almejas, berberechos, mejillones… debemos ingerir zumo de naranja o de limón 20 minutos antes de tomar los mencionados alimentos. Por eso la sabiduría popular inventó el verter zumo de limón sobre unas almejas cocinadas // Nota: las espinacas y las lentejas llevan muy poco hierro y además no es biodisponible, y no me imagino a nadie tomándose un plato de lentejas bebiendo, a su vez, un zumo de naranja.
    Saludos.
    José Soler.

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