Estamos en Lerida de viaje y hoy almorzamos en el Restaurante La XICRA de Pere Bahí, del que hemos comprado el libro recientemente. Esta es una receta del libro.
Se trata de tomar una cebolla, pelar las capas secas y darle unos buenos golpes hasta romperla de forma irregular. Se corta con el cuchillo en gajos. Se pone en un bol, se añade un puñadito de sal y medio vaso de vinagre de vino. Se deja media hora moviendolo a mitad del tiempo. Se lava bien, con agua abundante. Se pone en otro bol y se aliña con un buen aceite y unas aceitunas un poco amargas.
Con una cebolla de Figueres queda muy bueno, la verdad. Lo hemos preparado dos veces, la segunda vez estaba demasiado poco curado aún, así que yo recomiendo que al cabo de media hora tomeís un trozo lo lavaís bien lo aliñais y se prueba. Si falta un poco pues se deja un poco más.Yo pienso hacerlo así la próxima vez. En cuanto pueda hacerme con una cebolla de Potes lo pienso probar.




Es curioso, pero esta preparación la llevo haciendo años en casa (sin maltratar a la cebolla…) desde que la probé en Barbastro, Huesca, hace mogollón de tiempo. La verdad es que supongo que la cercanía pirenaica provoca esta coincidencia. Por cierto, en esta misma localidad oficia un auténtico fenómeno, Sergio Azagra, un micófilo/micólogo empedernido (http://www.sergioazagra.com/) que no tenéis que dejar de visitar.