
Una cosa que nos quedo meridiana en el curso que recibimos de arroces en Alambique es que es imprescindible un difusor. Es un poco trasto, pero es la única forma de calentar bien paellas de tamaño grande. Se conecta a una bombona de butano y tiene dos anillos cuya fuerza se gradúa por separado. Esta semana hemos estado de vacaciones en Finisterre y hemos aprovechado para comprar nuestro primer difusor – el de la foto- con un calibre 40 cm permite hacer paellas de hasta 55 cm de diámetro sin problema. Es un aparato económico: difusor, con paellera 39 €. Tiene un look un poco dominguero pero es simpatico.
Como bombona de gas elegí una de las de Repsol pequeñas ( señal de 18 € y 10 € por la bombona). Por cierto cuando me vieron desembarcar en la gasolinera con el difusor y su cable naranja el de seguridad un poco más y saca la pistola y las miradas de los dependientes eran como si yo fuera el doctor spook…
Como llegábamos el sábado por la tarde le dije a una compañera que se pasara por Prieto para recoger material para hacer un buen fumet y estuve toda la tarde manos a la obra. El material consistía en 4 kilos de morralla, 4 kilos de huesos de rape, 3 cabezas de rape y medio kilo de gambas. De los 15 litros de fumet de ayer lo hemos dejado en 7 y esta mañana lo vamos a bajar a 3… sospecho que no quedará mal.

Luego hacemos fotos de este primer arroz estilo Berlanga.. a ver que tal nos sale. Aunque aquí podríamos decir lo que decía el presidente americano, creo que Jefferson : ” La verdad es que últimamente tengo mucha suerte, bueno he de admitir que me he dado cuenta de que cuanto más trabajo más suerte tengo“… aquí pasa igual, cuando más lo trabajas más fácil que se chupen los dedos !!

A table !!




Me ha gustado mucho la idea del difusor, y en cuanto al amor que hay que poner, tienes razón, si se le pone a la cocina mucho trabajo, todo sale mejor.
En cuanto a los ingredientes, me parece que quizá te salga una paella demasiado fuerte, pero seguro que muy rica.